¿Estimación directa normal o estimación directa simplificada?

Empezar un nuevo proyecto es apasionante, para que todo sea completamente legal y puedas obtener un rendimiento económico por ello será necesario que formalices tu empresa. Una de las formas más comunes para ello es darse de alta cómo autónomo y en este proceso surgen dudas sobre la forma en la que pagarás impuestos.

Al darte de alta en autónomos, tienes que elegir la actividad dentro del listado del Impuesto de Actividades Económicas y el régimen en el que lo harás. Tributarás en el régimen de estimación directa y tendrás que elegir entre estimación directa normal y simplificada.

El régimen que escojas tendrá repercusiones en el IRPF, los autónomos es estimación directa simplificada cuentan con una normativa ligeramente distinta a los que tributan en el régimen normal. La actividad y el nivel de ingresos, determinará al régimen de estimación directa al que te puedes acoger.

Diferencia entre estimación directa normal y estimación directa simplificada

El régimen de estimación directa simplificada esta destinado a quienes están empezando y a pequeñas empresas. En la estimación directa simplificada, las obligaciones contables son mucho menores.

En el régimen normal la contabilidad es más parecida a la de una sociedad, las obligaciones contables son las que el Código de Comercio marca para cualquier sociedad. En el régimen simplificado, los libros contables son más sencillos y también las obligaciones contables.

Las amortizaciones del inmovilizado

Cuando haces la declaración de la renta, enfrentas tus gastos a tus ingresos. Hacienda distingue entre los gastos corrientes y las inversiones que encuadra dentro del inmovilizado material.

Este inmovilizado material hace referencia a los elementos que compras para realizar tu trabajo, como por ejemplo, un ordenador. No se imputa entero como gasto el año en el que se compra, es decir, cada año se irá descontando una parte de su coste.

Los autónomos que tributan en el sistema simplificado realizarán las amortizaciones del inmovilizado material, de forma lineal según las tablas de Hacienda. En el sistema de estimación directa, podrán escoger el sistema de amortización.

Gastos y provisiones deducibles

Al calcular el rendimiento neto, un autónomo que declare en estimación directa normal, puede imputar como gasto deducible, las facturas que lleven 6 meses sin pagarse. Los que tributen en estimación directa simplificada, no puede hacerlo. Podrá aprovechar una reducción del 7% del rendimiento en concepto de gastos de difícil justificación.

Obligaciones contables y registrables

Si tributas por el régimen simplificado debes llevar libros de registro de ventas e ingresos, de compras y de gastos y de bienes de inversión. Estas obligaciones son sencillas y basta con una simple hoja de Excel.

En cambio, los autónomos en estimación directa normal, tienen que llevar una contabilidad acorde al Código de Comercio y al Plan General de Contabilidad.

¿Quién se puede acoger a la estimación directa simplificada?

Para poder acogerte al método de estimación directa simplificada, debes cumplir estos requisitos:

  • Que tus actividades no estén acogidas al régimen de estimación objetiva
  • Que tu cifra de negocio del año anterior no supere los 600.000 Euros

Si cambias el método simplificado por el normal tendrás que permanecer, por lo menos, 3 años.

¿Cómo cambiar de régimen o modalidad de estimación en IRPF?

Los autónomos que soliciten tributar el IRPF a través del régimen de estimación directa normal podrán hacerlo renunciando a la aplicación de los sistemas simplificados y objetivo, presentando los modelos 036 o 037 de declaración censal. Debes realizar el trámite en el mes de diciembre anterior al que se empezará a aplicar el nuevo sistema elegido. Si la actividad económica es de nueva alta, al inicio de ésta.

La principal diferencia, por lo tanto, entre el régimen de estimación directa normal y el régimen de estimación simplificada del IRPF reside en que, el régimen de estimación simplificada es más sencillo que el primero, siendo las obligaciones contables, menores.

A continuación, te resumimos los 3 beneficios de acogerte al régimen directo simplificado:

  • Deducir un 7% al beneficio fiscal en concepto de gastos de difícil justificación
  • No tendrás que hacer una contabilidad tan precisa
  • Ahorrarás bastante tiempo y recursos al tener una contabilidad más sencilla

En Fiscaliti Asesores damos de alta a autónomos cada día asesorándoles en este proceso para obtener el régimen al que se pueden acoger y sea más beneficioso para ellos. Además con nuestro software podrás registrar con precisión tus ingresos y gastos para visualizarlos de una forma sencilla.

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